Tortas de espelta, aceite y manteca (#diadelaespelta)

Autor y categoría: Recetas

No miento si digo que he tardado unos minutos en recordar la contraseña para publicar en el blog. Y sí, ya no lo digo más. Me pongo a escribir y a publicar más a menudo, por lo menos una vez al mes. Ya está. Lo tengo que hacer.

Lo que procuraré es no enrollarme mucho, de esta forma las entradas serán breves y eso me llevará menos tiempo para publicar y a vosotros/as os resultarán más ligeritas, o sea, ganamos todos.

Hace unas semanas propusieron por twitter el día de la espelta. No pude negarme a participar porque personalmente le he ido cogiendo bastante apego a este cereal. Es raro que haga un pan sin harina de espelta (yo suelo utilzar la cernida, blanca), y cuando lo hago sin ella la echo en falta, la verdad.

Por sus características, esta harina va muy bien para algunas elaboraciones de repostería, yo la utilizo al 100% para galletas, mantecados, tortas, etc. También sé que hay personas que la utilizan para bizcochos y quedan de muerte, lo digo porque los he probado. Y también me han hablado de sus bondades cuando la utilizamos para bases de tartas. Sin duda la espelta hay que probarla, para mí ya es un vicio.

Mi receta para participar en este día tan molón, son las tortas de manteca de toda la vida (vamos, de toda la vida por estas tierras), pero a mí manera. O sea, con harina de espelta, y con más aceite de oliva virgen extra que manteca.

tortasespelta

El aceite le da una textura más crujiente. Eso sí, también os sabrá diferentes, así que os recomiendo que probéis 50% aceite y 50% manteca antes de lanzaros a hacerla enteras con aceite. La hagáis como la hagáis, yo no cambio las proporciones de harina aunque utilice aceite o manteca.

Ingredientes:

  • 200 gr. de aceite.
  • 80 gr. de manteca de cerdo.
  • 260 gr. de azúcar.
  • 600 gr. de harina de espelta.
  • 150 gramos de almendra cruda.
  • Almendra laminada para decorar.

De los 280 gramos que suma el total del aceite más la manteca, es de lo que digo que podéis jugar a vuestro antojo. Aquí se suele hacer con 280 gramos de manteca, pero yo cada vez le pongo más aceite. Experimentar y mezclar sin miedo y sin cambiar proporciones. Quedarán diferentes pero siempre buenas.

No tienen mucho misterio. Lo primero tostar las almendras a unos 150-170 grados unos 15 minutos. Después mezcláis todos los ingredientes y si podéis y tenéis tiempo, dejarla reposar unas horas en el frigo. Si las dejáis de un día para otro, mucho mejor.

Luego hacéis bolitas, cortáis las tortas como de 1 centímetro de grosor y las horneáis durante 10-12 minutos a fuego suave, yo lo pongo en unos 170º calor arriba y abajo.

Las dejáis enfriar, os ponéis un buen café y a comer.

Podéis cambiar la almendra por ajonjolí (me gusta muchísimo más este nombre que sésamo), o simplemente ponerle una cucharadita de canela. También se puede tostar un poco la harina, como para hacer mantecados. En fin, mil variantes. Son súper fáciles y de verdad que son deliciosas.

¡Saludos!