El Amasadero

¿Hacemos pan?

Cómo hacer pan de hamburguesa

Con esta receta obtendremos unos panes sabrosos y jugosos, mucho más ricos y nutritivos que el pan envasado de supermercado. Es una masa bastante hidratada y algo pegajosa y el amasado es un pelín engorroso si todavía no tienes soltura. Nuestro consejo es que, aunque resulte tentador, evites echar más harina durante el amasado y sigas hasta que la masa coja elasticidad (si la tocas con el dorso de una cuchara o con las manos limpias, no se te pegará). Así tendrás panes de hamburguesas tiernos y ligeros.

Dificultad general: media-baja
Dificultad de amasado: media
Dificultad de formado: baja

Tiempo de elaboración: entre 5 y 7 horas (entre 4 y 6 horas de reposo)

Ingredientes
* 625 g de harina panadera
* 375 g de agua
* 1 huevo (≈50g) para la masa y otro para pintar los panes
* 40 g de azúcar
* 30 g de mantequilla derretida
* 15 g de sal
* 5 g de levadura seca de panadero
* Sésamo crudo para decorar

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Si tienes alguna duda, estaremos encantados de responderte. Déjanos un comentario y te contestaremos lo antes posible.

Cómo hacer stollen alemán

Me gustan algunas fechas por su significado. El 1 de enero es siempre un nuevo punto de partida con el que nos proponemos cambios en nuestras vidas. ¿Qué tocará esta vez? ¿Hacer deporte? ¿Dejar de fumar? ¿Beber solo cerveza sin alcohol? Sea la que sea, lo más seguro es que te unas a mí y abandones. No te sientas mal: la culpa la tiene el día de Reyes. Casi una semana después de haber comenzado tus buenos propósitos, ¡zas!, te ponen una copa en una mano, un langostino en la otra y tu buena voluntad se resquebraja. Así que, de perdidos, al río.

El año pasado hicimos un repaso por algunos bollos navideños y me llamó la atención el stollen, un pan alemán especiado que dicen que gana si se deja madurar. Aprovechando la abundancia de fruta confitada, pasas y mazapán de estas fechas, hice uno para disfrutar con mi familia en Nochebuena. Como siempre, en internet hay miles de recetas y muchas parecen tirar hacia un brioche con frutas y mazapán, pero la foto de la wikipedia se alejaba de las versiones etéreas. Envuelto en dudas, acabé dando con una web que decía que

“El stollen consiste en la cantidad justa de masa tirando a seca que sea capaz de contener un tesoro de pedazos de intensos sabores de Navidad”

E inspirado por esta descripción tan bonita, me lancé a hacer mi tocho navideño.

Stollen de Dresden

Ingredientes

* 375 g de harina de repostería
* 100 g de leche
* 60 g de azúcar
* 150 g de mantequilla
* Media cucharada de mezcla de especias recién: cardamomo, nuez moscada, pimienta de Jamaica, clavo (poquito) y canela
* Un huevo
* Una cucharadita de levadura de panadero seca
——
* 175 g de pasas remojadas durante una noche en ron o brandy
* 100 g de fruta confitada
* 50 g de almendra fileteada
* Mazapán o turrón de mazapán

Pasos

* Amasamos todos los ingredientes del primer grupo. Tendremos una masa fácil de trabajar y nada pegajosa.
* La tapamos y dejamos reposar 10 minutos. Mientras tanto, escurrimos las pasas.
* Echamos las pasas, fruta confitada y almendras sobre la masa y amasamos hasta que estén incorporadas de forma más o menos homogénea. La masa se volverá mucho más pegajosa.
* La metemos en un bol untado con aceite, tapamos y dejamos reposar hasta que doble su volumen.
* Ponemos papel de horno sobre una bandeja y volcamos la masa sobre ella. La aplastamos hasta darle forma óvalo.
* Con un rodillo o con el canto de las manos, hacemos una hendidura a lo largo de la masa, un poco desviada del centro.
* Amasamos el mazapán o el turrón con las manos para formar una salchicha. La colocamos en la hendidura de la masa y plegamos.
* Tapamos y dejamos reposar un par de horas.
* Horneamos a 180º durante una hora.
* Pincelamos con varias manos de mantequilla derretida.
* Espolvoreamos con azúcar glas y dejamos que enfríe.
* Envolvemos con varias capas de papel de aluminio y lo metemos en una bolsa de plástico.
* Dejamos madurar, por lo menos, una semana.
* El día que se vaya a comer, se vuelve a espolvorear con azúcar glas.

Receta de roscón de reyes

Hace unas semanas nos encerramos en una casa de campo con una cocina enorme y un horno de leña. Como el lugar se prestaba a jugar, asamos castañas sobre brasas de olivo, bebimos vino de Ronda, le dimos candela al horno hasta que alcanzase los 400º  y horneamos pizzas y flammekueches. Con el calor residual, braseamos lentamente costillas, lacón y batatas.

También aprovechamos que la Navidad se acercaba para experimentar con el roscón de reyes. Usando como base la receta del  libro de Ibán Yarza, hicimos casi 3 kg de masa —aunque con más azúcar—, la dividimos en tres trozos, y añadimos distintas proporciones de mantequilla: al primero, un 15%; al segundo, un 21%; y al último, un 30%.

Nos intimidó un poco la cantidad de mantequilla y usamos una amasadora, pero si te animas a hacerlo a mano, luego lo podrás comer con la conciencia tranquila porque ya habrás quemado durante el amasado la mayor parte de las calorías que ingieras.

Con paciencia, que es la clave del roscón, dejamos levar dos veces y las metimos en el horno eléctrico de la cocina, de donde salieron con una pinta fabulosa. Dejamos que enfriasen un poco y nos servimos unas copitas de mistela para completar la cata, que no tuvo un claro vencedor.

El roscón perfecto no existe el roscón y lo bonito es ir probando hasta tener “nuestra” receta, algo único asociado a ti, como ese plato de tu abuela que, aunque tengas la receta, eres incapaz de repetir. Te dejamos esta para que te sirva como base, con sus tres variantes (de más a menos mantequilla), para que encuentres ese roscón de reyes solo tuyo.

Receta de roscón de reyes
Leche infusionada
* 175 g de leche entera
* 1 piel de naranja
* Una ramita de canela

Masa
* 450 g de harina de fuerza
* 175 g de leche infusionada
* 20 g de agua de azahar
* 60 g de azúcar
* 2 huevos medianos
* 5 g de levadura seca especial para masas dulces
* 10 g de sal
* Entre 60g y 120 g de mantequilla a temperatura ambiente, a tu gusto.

Adorno
Frutas confitadas
Almendras laminadas

Hemos preparado un kit para roscón de reyes con todos los ingredientes necesarios, excepto la leche, azúcar, canela, huevos y sal.

1. Calienta la leche, introduce la piel de naranja y la ramita canela y deja reposar toda la noche.
2. Al día siguiente, añade el agua de azahar a la leche infusionada.
3. Mezcla harina, leche, huevos, azúcar, sal y levadura, y amasa durante unos 10 minutos hasta obtener una masa suave.
4. Haz una bola y deja reposar 10 minutos en un bol untando con aceite.
5. Pasa la bola a la mesa de trabajo, aplana un poco y reparte la mantequilla en trozos. Comienza a amasar hasta que consigas incorporar la mantequilla a la masa. Cuando estés a punto de desesperarte, no abandones y sigue trabajando. Llegará un momento que veas que la masa cambia de textura y se vuelve más pálida y sedosa. Mete en un bol untando con aceite, tapa y deja reposar hasta que doble su volumen (entre 1 y 2 horas).
6. Pasa la masa (es más fácil si te ayudas de una rasqueta de plástico) a la mesa de trabajo y da unos golpes suaves con los puños para quitarle el gas. Colócala en una hoja de papel de horno engrasada y haz un agujero con los dedos en el centro. Con las manos, vete agrandando cuidadosamente el agujero hasta formar una rosca.
7. Pinta con huevo batido y deja reposar hasta que haya aumentado bien de volumen (otra hora y media, dos horas). Si ves que tarda, dale más tiempo para que suba.
8. Mientras estás pendiente del punto anterior, precalienta el horno a 200º
9. Cuando vayas a meter el roscón en el horno, pinta de nuevo con huevo y decora con almendras laminadas, fruta confitada y azúcar.
10. Hornea durante 20 minuto o hasta que esté bien dorado.
11. Deja enfriar sobre un rejilla y disfruta.

Roscón de reyes: ingredientes menos la mantequilla

Metemos en un bol y mezclamos.


Roscón de reyes: masa después del primera amasado

Masa después del amasado, antes de incorporar la mantequilla


Roscón de reyes: tras el primer amasado, añadimos mantequilla a la masa

Tras el primer amasado, añadimos mantequilla a la masa


Aspecto de la masa tras el segundo amasado, en el que se incorporada la mantequilla

Aspecto de la masa tras el segundo amasado, ya incorporada la mantequilla


Primer reposo de la masa en un bol untado con aceite y tapado.

Dejamos reposar la masa hasta que aumente bien de volumen. Si tu cocina está caldeada, esto durará entre 1 ó 2 horas. Si tu cocina es fría, puede que tengas que esperar bastante más. No pierdas la paciencia y dale tiempo.


Tras el primer reposo, pasamos la masa a un papel de horno engrasado. Nos ayudamos de la rasqueta.

Tras el primer reposo, pasamos la masa a un papel de horno engrasado. Nos ayudamos de la rasqueta.


Hacemos un agujero con las manos

Hacemos un agujero con las manos


Estiramos con suavidad la masa para hacer el agujero más grande

Estiramos con suavidad la masa para hacer el agujero más grande


Pintamos con huevo y dejamos reposar hasta que aumente bien de tamaño (entre 1 y dos horas). No te olvides de precalentar el horno a 200º cuando a la masa le quede media hora de reposo.

Pintamos con huevo y dejamos reposar hasta que aumente bien de tamaño (entre 1 y dos horas). No te olvides de precalentar el horno a 200º cuando a la masa le quede media hora de reposo.


Cuando la masa haya aumentado bien de volumen, volvemos a pintar con huevo y decoramos con la fruta escarchada, las almendras laminadas y azúcar.

Cuando la masa haya aumentado bien de volumen, volvemos a pintar con huevo y decoramos con la fruta escarchada, las almendras laminadas y azúcar.


Tras 20 minutos de horneado a 220º, tendremos estas maravillas.

Tras 20 minutos de horneado a 200º, tendremos estas maravillas.


Hornos de leña a la venta en nuestra web

Si quedarse mirando embobado las llamas de una chimenea es mejor que ver la tele, jugar con un horno de leña es muchísimo más divertido que hacerlo con una Playstation.

Me encanta preparar la masa de pizza con harina 00 de fermentación lenta, muy hidratada, elástica y resistente; darle forma fina en el centro y algo gruesa en los bordes; condimentarla con un buen tomate, mozzarella, albahaca y un chorro de aceite; colocarla sobre la pala y meterla en el horno con un golpe seco para alucinar viéndola crecer rápidamente —con ese tueste irregular de los bordes tan particular— y el tomate y queso burbujeando. Cuando apenas ha pasado minuto y medio, acercas la pizza al techo del horno, en donde la temperatura es mayor, para darle el último golpe de calor y que salga jugosa, crujiente, aromática y fresca.

El horno de leña y sus temperaturas tan altas, además de darle a las comidas esa maravillosa fragancia ahumada, cocinan tan rápido las pizzas que estas no se resecan y los contrastes de texturas son inigualables. Pero para tener uno había que vivir en el campo y estar dispuesto a hacer obra… hasta que descubrimos los hornos de leña domésticos de Alfa Pizza, muy compactos y versátiles, de los que incorporamos dos modelos a nuestro catálogo de productos: el Ciao y el 5 Minuti.

Ambos alcanzan los 400º de temperatura máxima, pueden hacer varias pizzas en pocos minutos, tienen un termómetro con lector exterior y unas ruedas para poder moverlos por la terraza, patio o jardín. Su estructura de acero inoxidable los hace extremadamente resistentes y su suelo de ladrillo refractario conserva muy bien el calor para poder cocer panes y asar carnes, verduras o pescados cuando hayas terminado con tus pizzas.

Si te animas a hacerte con uno, como oferta de lanzamiento te regalaremos una pala pizzera de acero, 3 kilos de harina italiana especial para pizzas y paquete de levadura seca.

Espero que estos hornos te gusten tanto como a nosotros.

Panes de picnic y promoción veraniega

Es verano y los días son largos y calurosos. Es el momento de sacar las neveras portátiles, sombrilla, mantel y dejarse acompañar por los insectos revoloteando a nuestro alrededor (porque si no hay abejas, no es un buen picnic) para disfrutar comiendo al aire libre.

Y para los picnics panarras, si haces una compra superior a 45€, te regalamos una bolsa de El Amasadero (índicanos, a la hora de hacer el pedido, si prefieres el modelo “No amasases” o el “Yo panarra”)

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Lo que llevemos al campo o a la playa debe ser fácil de transportar y de servir, no perder calidad en el camino y ser…bueno, de picnic (una vez se me ocurrió llevar una centolla cocida con una botella bien fresca de Ribeiro a la playa y, nada más abrir aquella hermosura de dos kilos y medio, cientos y cientos de moscas minúsculas se unieron a nosotros). Esta cualidad es, además de práctica, estética, y su preparación y contemplación debe servir para ponerte en ambiente. Por ejemplo, aunque me encanta la empanada y reconozco que cumple con los “requisitos funcionales”, como la tomo en ferias, reuniones de amigos, recepciones o de aperitivo en las comidas de domingo, no me despierta ninguna imagen campestre como lo hace una fiambrera con tortilla de patatas y filetes empanados (su olor, nada más destaparla, me transporta automáticamente a cuando era niño y nos llevaban de excursión en el colegio).

Como aficionados al pan, las hogazas rellenas deberían tocarnos la fibra sensible. Se parece a un bocadillo, pero lo supera. Son fáciles de preparar, se comparten y cortar un buen pan casero para descubrir capas de verduras a la brasa, quesos, embutidos y sus jugos empapando la miga para hacerla más sabrosa es un placer del que se debería apropiar la estación más luminosa y sosegada. Te animo a probarlo. A continuación, unos consejos sencillos.

Rellenos horneados o frescos

Podemos incorporar el relleno a la masa para que se cocine al mismo tiempo que el pan, como hace Rosa Ardá en Velocidad Cuchara con su pan de jamón, queso y aceitunas. Esta parece ser la opción más popular por estos lares. Sin embargo, en el mundo anglosajón —que son los que saben más de picnics— son más partidarios de vaciar una hogaza y rellenarla. Es muy sencillo y solo tendrás que tener unas pocas cosas en cuenta:

Las verduras y carnes a la parrilla son excelentes rellenos.

  • Deja que el relleno absorba el aliño (si puedes, usa los jugos de la cocción) durante un par de horas.
  • Cuando vacíes la miga, deja una capa de unos 3 centimetros para que los jugos se queden en el interior.
  • Envuelve en film transparente y deja reposar en la nevera durante toda la noche. La corteza se volverá elástica… esto tiene poca solución (¿alguna idea? No dudes en contarnos tu truco).

Ahora, te toca echarle imaginación o lo que tengas a mano en la nevera (y si tienes brasas a mano, lleva unas sardinas arengades, unos tomates, ajo, cebolla y aceite y hazte una clotxa de las Terres de l’Ebre).

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